miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA COMPASIÓN NECESARIA



Todo el mundo fuera de mí no sólo me concierne sino que me constituye.

Jordi Llimona

Hace mucho tiempo un viejo rabino preguntó a sus alumnos cómo se podía saber en qué momento se acaba la noche y empieza la madrugada.

-¿Es cuando se puede distinguir sin dificultad, de lejos, un perro y un carnero?
-No -dijo el rabino.
-¿Es cuando podemos distinguir una palmera de una higuera?
-No, no -dijo el rabino.
-Entonces, ¿cuándo es?
y el rabino respondió:
-Es cuando mirando el rostro de cualquier hombre o mujer reconoces a tu hermano o hermana. Hasta entonces aún es de noche dentro de tu corazón.

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