martes, 27 de diciembre de 2011

MI PADRE "EL TORERO"

Mi padre y yo, en alguna fiesta.
- En 1922 nació mi padre, en Orihuela, paisano de Miguel Hernández.
En una familia acomodada, su padre se llamaba Manuel y su madre Julia, poco os puedo contar de mis abuelos paternos, murieron muy jóvenes, mi abuela a los 26 años y mi abuelo alrededor de los cuarenta, dejando tres hijos muy pequeños, Enriqueta, Manuel (mi padre) y Julio. Fueron criados por su abuela, conocida por todos nosotros como - "la mamá Angélica"-
Me contó que vivieron bien hasta que llegó la guerra. Con 16 años se fue a la guerra y en el bolsillos llevaba un paquete de "rompes", eran  las estampitas que llevaban las cajas de cerillas,  las coleccionaban, las intercambiaban y jugaban con ellas, imagino lo preparado que estaba para ir a la guerra.Ya en el frente, cuando escuchó los tiros y bombardeos salió corriendo, escondiéndose en los carros de paja y leña volvió a su casa. 
Me contaba que en aquella época ya pasó mucha hambre, se comía las cortezas de los plátanos y muchas más cosas. Pero aún la posguerra fue peor.
Le encantaban los toros, una tarde fue a ver una corrida, con mi madre y mi tío, aún pueblo vecino donde se celebraban las fiestas, sin pensarlo dos veces se tiró a la plaza a torear,- ¡Vaya susto que les dio a mi madre y a mi tío!- Salió un poco escalabrado y con la camisa rota, pero cumplió su ilusión. -¡ Y eso, es lo que importa!.- Desde entonces en Beniel y alrededores lo conocieron como "Manolo el torero".- Curioso algunos de sus nietos le gustan los toros.
La alpargatería que después sería zapatería se llamo "Calzados el Torero", que actualmente lleva mi hermano. Para su zapatería hizo un eslogan.- " Si quieres andar con salero, use calzados el torero"-
-Trabajaron mucho los dos mi madre en la tienda y mi padre en los mercados, primero iba en una buci (moto) a Santomera, a Murcia, a Orihuela, más tarde se compro un coche, conocido entonces como un cuatro latas.
-Fue un hombre muy generoso y alegre calzó a Beniel y a toda su huerta, la gente le pagaba como podía, un duro, 5 duros,10 duros aquello de lo que podían desprenderse  todas las semanas o al mes,  los domingos salía a cobrar, iba Al Raal llegaba al cruce y por la carretera de Alquerías para Beniel otra vez, -esa era la ruta que hacía todos los domingos en su moto.- A veces yo me iba con él me lo pasaba muy bien, lo esperaban con alegría, le ofrecían un chatico de vino y  tramusos. A veces le decían:" Torero esta semana no te puedo dar nada."- Y él respondía: "No te preocupes mujer la semana que viene sera.........-Eso no le hizo perder nunca la sonrisa, ni su amabilidad.
-Era un hombre gracioso, amable y cariñoso, con mucho palique, cosa que a las mujeres les gustaba y nos gusta mucho," No había  ni una mujer, que el no le echará un piropo," con tanta gracia  que a nadie le sentaba mal, ni siquiera a mi madre que también se reía.
Le encantaban las fiestas, parece que nació con "el traje puesto"-De hecho fue muchos años de la comisión de fiestas del pueblo.¡ Olía a fiesta! y ya andaba con su traje, era muy presumido. La Candelaria y Año Nuevo (día de su santo) eran sus preferidas, esos día en mi casa se comía arroz y costra, comida típica de la Vega Baja, su tierra y como anécdota a todos sus hijos y nietos nos encanta este plato.
-Fue un padre muy cariñoso, bueno, nos transmitió sus valores, su amor a los demás, su alegría, su amor a la vida.
Sería imposible contar todas las anécdotas graciosa que tengo de él, de pequeña cuando mi madre se levantaba, corría a meterme en su cama, para que me contara cuentos, unos cuentos preciosos que él se inventaba y le ponía una pasión y emoción que yo me quedaba con la boca abierta.
Una noche de Reyes, se lo montó también como siempre, yo oía hasta las pisadas de los camellos, me metía debajo de la mesa de camilla.- del miedo que me daba-, ¡¡ ¡Como disfrutaba él!!!  los Reyes me trajeron un carricoche, la ventana abierta, caramelos, todo un poco revuelto, seguro que por allí habían pasado los Reyes Magos, no me quedaba ninguna duda..........-Pero porque no el carricoche estaba un poquito roto, ¡Ohhhhhhhhhhh! ¿Papá y ahora qué?
-No te preocupes hija los pillo yo ahora mismo y me lo cambian, seguro que todavía van por el puente. -¡Que inocencia más hermosa!- pués claro que los pilló, fue a la tienda de Ricardín y cambio el carricoche. Yo estaba muy impaciente me parecía imposible, que le diera tiempo a cogerlos, cuando volvió que alegría tan grande."¡ Lo había conseguido...............!.".- Esto es un pequeño ejemplo de como era él, la ilusión que ponía en todas las cosas de la vida.
Ya toca a su fin, pues sería interminable lo que puede escribir una hija sobre su padre.
Joven cayó enfermo y joven murió, a los 68 años, eligió el día de los Enamorados para morir, 14 de Febrero de 1990, murió un hombre enamorado de la vida, Mi padre, El torero y con mucho orgullo llevamos todos los suyos ese apodo. Muchas Gracias Papá por ser como fuiste, jamás dejaré de quererte.
Firmado: La hija del torero. 


Fiestas de Beniel, las carrozas

1 comentario:

  1. Entro a ver tu foto en esta entrada porque me encanta esa carita tuya tan dulce que tienes con tu padre, que estabas para comerte. Bueno de mayor tambien lo estas. Besos.

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