jueves, 17 de octubre de 2013

EL PATITO




Yo no creo en los preceptos porque creo en los hombre.

Miquel Martí Pol

Un santón sufí contaba, que, cuando era niño, siempre se le había considerado un inadaptado. Nadie parecía entenderle. Su propio padre le dijo en cierta ocasión:

-Samhs, no estás lo suficientemente loco para encerrarte en un manicomio, ni eres lo bastante introvertido como para meterte en un monasterio. No sé qué hacer contigo.
Él respondió con un cuento:
-Una vez pusieron a incubar a una gallina un huevo de pato. Cuando se rompió el cascarón, el patito se puso a caminar junto a la gallina madre hasta que llegaron a un estanque. El patito se fue derecho al agua, mientras que la gallina se quedaba en la orilla cloqueando angustiosamente.
Y después de narrarle el cuento prosiguió Shams:
- Pues bien, querido padre, yo me he metido en el océano y he encontrado en él mi hogar. Pero tú no puedes echarme la culpa de haberte quedado en la orilla.

lunes, 14 de octubre de 2013

EL PUNTO DE PARTIDA




Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.
Cicerón

En el inicio es la relación. Naces y allí está el otro, tu madre, tu padre. la partera, alguien está allí, alguien que te mira, alguien que te recibe, que te sonríe o te mira con tosquedad. Alguien está allí. Tu vida es ante alguien, o con alguien, o contra alguien, o por alguien, o para alguien, o sin alguien. Eres tú y el otro. Yo y tú.

Jaime Barylko

Nuestro punto de partida. Nuestra familia de origen no depende de nuestra libre elección. No podemos decidir quiénes y cómo serán nuestros padres, si nos van a amar, a acoger, a rechazar o a ignorar. Tampoco el entorno material, cultural y social donde creceremos.
Padres: no elegís cómo van a ser vuestros hijos pero sois su punto de partida.
Hijos: no elegís a vuestros padres, pero son vuestro punto de partida.
En cualquier caso, sólo es eso: un inicio. A partir de ahí, será nuestra responsabilidad dar sentido y contenido a nuestra vida, elegir los caminos que andamos, cómo los andamos y con quién.
Un punto de partida condiciona -y a veces de forma considerable- pero no determina, forzosamente, el futuro de nadie.

MÁS LIBRES QUE NOSOTROS




Aprendamos la agresividad o la benevolencia, la capacidad de amar o la anestesia afectiva, el miedo, el optimismo o el pesimismo. Es un largo aprendizaje mediante el cual construimos estos "hábitos del corazón" que, a veces, tanto nos cuesta desaprender.

José Antonio Marina

Nietzsche afirmaba que la finalidad de la educación de los hijos es poner en el mundo personas más libres de lo que somos nosotros. Jacques Delors considera que la educación es la utopía necesaria y el único recurso sensato para escapar a la desesperación y al cinismo. Ayudar a nuestros hijos a que descubran quiénes son es parte de nuestra misión como padres: ¿Cómo educamos? ¿para qué educamos? ¿cómo gestionamos nuestros "hábitos del corazón"?

Trataremos de cómo amar mejor a nuestros hijos para que sean capaces de irse con amor. Os proponemos construir un amor que no les aprisione, sino que les libere: un amor que les permita ser ellos mismos sin depender de nosotros. Se trata de amarles bien para que sean valientes de arriesgarse a amar y vivir una vida plena y con sentido.
Sabemos que la principal vía de la educación afectiva es el aprendizaje mediante modelos. Todos influimos, de forma más o menos consciente, en la educación de niños y adolescentes, pero es dentro del entorno familiar donde empiezan a forzar y a construir la base del futuro adulto que serán. La educación y crecimiento afectivo de los padres y adultos con los que conviven. Sólo así será posible que se conviertan en personas sanas emocionalmente equilibradas y fuertes. Sólo así se podrán ir.

viernes, 11 de octubre de 2013

CUESTIÓN DE EQUILIBRIO




El poeta Coleridge recibió un día la visita de un admirador. Cuentan que en el transcurso de la conversación, surgió el tema de la niñez y la educación:
-Creo- afirmó con rotundidad el visitante- que debe dejarse a los niños en total libertad para que piensen, actúen y tomen sus propias decisiones desde muy pequeños sin que nosotros intervengamos. Sólo así podrán desarrollar al máximo toda su potencialidad.

-Ven a ver mi jardín de rosas- le dijo Coleridge, acompañando a su admirador hasta el jardín.
Al verlo, el visitante exclamó:
-¡Pero esto no es un jardín.... esto es un patio lleno de maleza!
-Solía estar lleno de rosas -dijo el poeta- pero este año decidí dejar a las plantas de mi jardín en total libertad de crecer a sus anchas sin atenderlas. Y éste es el resultado.

jueves, 10 de octubre de 2013

¿LO HAS DICHO ALGUNA VEZ? 2ª PARTE




-¡Que haga lo que quiera ahora que puede!
La ausencia de limites tiene unos efectos catastróficos en la vida. Debemos aprender a hacer lo que es necesario hacer, aun cuando no lo deseemos ni nos sea cómodo, así seremos capaces de hacer lo que realmente queramos cuando llegue el momento de luchar por nuestros sueños. Nadie nace educado ni con su voluntad construida. la conciencia de límites es un referente imprescindible para nuestro hijos puesto que les va a facilitar su capacidad de exploración y también de infracción (saltar los límites cuando llegue el momento).

-¡Mientras vivas aquí harás lo que yo te diga!
No debemos confundir autoridad con ser autoritario. La comunicación nos permite construir puentes fuertes en la relación con nuestros hijos. Es importante marcar límites pero también lo es negociar, pactar y llegar acuerdos. Esto no se consigue ni rápido ni se improvisa de repente. Para tener autoridad sobre ellos debemos trabajar la coherencia y la dignidad personal.

¿ LO HAS DICHO ALGUNA VEZ ? 1ª PARTE




La vida consiste en hacer lo que se es. Lo que pasa es que uno nunca sabe muy bien lo que es y cuesta mucho trabajo adivinarlo.

Jose Luis Sampedro


¿Lo has dicho alguna vez?

-Los padres tenemos el deber de hacer felices a nuestros hijos. No tenemos que " hacerles felices", tenemos que educarles para que ellos sean capaces de construir su felicidad. Y su felicidad sera la consecuencia de que se dirijan hacia un recto objetivo una consecuencia del cumplimiento de lo que son y pueden llegar a ser.

-Si me lo puedo permitir, ¿por qué no voy a dárselo?
No vamos a dárselo porque tenemos que enseñarles a conseguir las cosa por sí mismos. Sólo así van a valorar lo que tienen y también lo que no tienen. Aunque nos lo podamos permitir, es importante que aprendan a invertir esfuerzo, tiempo y trabajo para lograr lo que necesitan y desean, y entiendan que en la vida ni todo es rápido ni todo es fácil.

-No quiero que le falte de nada.
La sobresaturación elimina la capacidad de desear y también hace que no se valoren las cosas ni las personas.Es importante  que les falte algo o que, por lo menos, no lo tengan todo. Educar en la austeridad y en el buen uso de los recursos disponibles y hacerles entender que no están solos en el mundo es algo esencial. La solidaridad y la generosidad son valores muy ecológicos.


VIVIR PARA QUE ELLOS VIVAN




Raíces sí, claro;
pero sobre todo, ¡ alas!

Saint John perse

Cada vez que escucho la palabra libertad me siento un poco más libre.Y sé también que todos debemos derrotar al esclavo que tenemos dentro si queremos vivir en libertad. Porque es este esclavo el que nos impulsa a obedecer y a cumplir las normas, el que quiere hacernos pensar y sentir como los demás.

Susan Sontag


Los padres no debemos dimitir de nuestra vida por el hecho de tener hijos. Es más, afirmamos que  -más que nunca- tenemos el deber de vivir vidas íntegras y plenas a fin de transmitir a nuestros hijos un modelo de persona conectada consigo misma, con los demás y la vida.
Continuar con nuestros proyectos, objetivos y aportaciones al mundo; alimentar la mente y el corazón, trabajar, disfrutar de la vida, de espacios propios, implicarnos activamente en los problemas y retos sociales y cultivar activamente el amor. Estos son algunos de los aspectos esenciales del arte de  VIVIR. Solamente si nosotros estamos realmente vivos y activos nuestros hijos aprenderán a vivir.

Vivir es un verbo. Un verbo supone acción y dejar de mantenernos al margen. No sirve de nada diseñar un excelente proyecto de vida si no lo llevamos a la práctica. Vicens Ferrer afima: "La acción contiene en sí misma todas las filosofías, todas las religiones, el universo entero". Un universo para nuestros hijos pues.