martes, 26 de junio de 2012

NO SE PUEDE PROHIBIR



No se puede prohibir, ni se puede negar

el derecho a vivir, la razón de soñar.

No se puede prohibir, ni el creer, ni el crear

ni la tierra excluir, ni la luna ocultar.

No se puede prohibir, ni una pizca de amor

ni se puede eludir, que retoñe la flor.

Ni el alma vibrar, ni el pulso latir

ni la vida en su andar, no se pueden prohibir.

No se puede prohibir, la elección de pensar

ni se puede impedir, la tormenta en el mar.

No se puede prohibir, que en un vuelo interior

un gorrión al partir, busque un cielo mejor.

No se puede prohibir, un impulso vital

ni la gota de miel, ni el granito de sal

ni las ganas sin par, ni el deseo sin fin

de reír, de llorar, no se puede prohibir.

No se puede prohibir, el color tornasol

de la tarde al morir, en la puesta del sol.

No se puede prohibir, el afán de cantar

ni el deber de decir, lo que no hay que callar.

Solo el hombre incapaz, de enteder, de sentir,

ha logrado al final, su grandeza prohibir.

Y se niega el sabor, y la simple verdad

de vivir el amor, en total libertad.

Si tuviese el poder, de poder decidir

dictaría una ley, es prohibido prohibir.


Sandra Mianovich

lunes, 25 de junio de 2012

TERNURA




No es ternura el fuego de una pasión...
sino la suavidad de una caricia.

No es ternura el oleaje que se desborda...
sino el beso del cielo con el mar.

No es ternura la montaña que nos sobrecoge...
sino la macetita de violeta perfumando en la ventana.

No es ternura lo grandioso...
sino la delicadeza, la insignificancia, el detalle.

No es ternura lo que se da...
sino lo que se refleja y se deja traslucir.

No es ternura el sol que calcina...
sino la luna que embruja...

El fuego que abraza... sino el leño que se consume.

No es ternura lo que sobresale y resalta...
sino el escondite...el beso... la insinuación... 
la luz y la rosa.

La ternura es eso que...
vitaliza al viejo...
duerme al niño...
¡y desarma al hombre!



Zenaida Bacardí

A VECES



"A veces por supuesto usted sonríe

y no importa lo linda o lo fea

lo vieja o lo joven

lo mucho o lo poco

que usted realmente sea

sonríe cual si fuese una revelación

y su sonrisa anula todas las anteriores

caducan al instante

sus rostros como máscaras

sus ojos duros frágiles

como espejos en óvalo

su boca de morder

su mentón de capricho

sus pómulos fragantes

sus párpados su miedo

sonríe y usted nace

asume el mundo

mira sin mirar

indefensa

desnuda

transparente

y a lo mejor

si la sonrisa viene de muy

de muy adentro

usted puede llorar

sencillamente

sin desgarrarse

sin desesperarse

sin convocar la muerte

sin sentirse vacía

llorar sólo llorar

entonces su sonrisa

si todavía existe

se vuelve un arco iris."


Mario Benedetti

MIEDO AL RECHAZO



Los seres humanos somos seres sociales, es decir, que hemos nacido para vivir en sociedad y en compañía de los otros. Gran parte de nuestra identidad viene dada por la pertenencia a un determinado grupo, ya sea familiar, de amigos, de trabajo, etc. Sin las relaciones sociales, llevar una vida normal sería prácticamente imposible.

Pero esa misma necesidad de vivir en sociedad y de ser aceptado por un grupo lleva aparejado un miedo que es común a gran parte de los seres humanos y que, en muchos casos, los mantiene aislados, lejos del grupo o de las personas con quien o quienes les gustaría mantener contacto. Se trata del miedo a ser rechazados, a que no nos dejen formar parte del grupo al que nos gustaría pertenecer.


Para quien es tímido o siente un gran miedo al rechazo, puede parecer que existen personas que viven sin ese miedo, que se relacionan sin problema y sin la menor dificultad. Pero incluso en esos casos en los que poseemos una sana autoestima y tenemos habilidades sociales para relacionarnos con cualquier grupo social, el miedo al rechazo está presente. Esas personas, simplemente, han aprendido a vencerlo.

A veces, este miedo se vence de forma negativa, es decir, logrando la aceptación a cambio de dejar a un lado nuestras preferencias, sentimientos, emociones y realizando todas aquellas acciones que creemos que serán bienvenidas por el grupo, para de ese modo ser aceptados. Aunque logremos la aceptación, en este caso pagaremos un alto precio por ella, como es nuestra propia realización personas y felicidad.

Como ocurre con cualquier miedo, la única forma de superarlo es enfrentarse a él, es decir, arriesgarse a ser rechazados. En este caso, debemos tener en cuenta que ese rechazo no tiene nada que ver con nuestra valía como personas, aceptar que siempre habrá quien nos rechace, pero también quien nos acepte

COMO IDENTIFICAR A UN MANIPULADOR




En ocasiones, reconocer a un manipulador es muy sencillo, porque sus estrategias para conseguir lo que desean son realmente notorias. En otras ocasiones, sin embargo, no es tan sencillo, y, sin darnos cuenta, nos encontramos haciendo cosas que no queremos hacer, o sintiéndonos culpables si no cumplimos los deseos de los demás.

Se trata entonces de una manipulación más sutil, que puede provenir de nuestra familia, pareja, amigos o de los compañeros de trabajo. Por ello, para poder estar en guardia ante sus tácticas manipuladoras, es conveniente saber identificar a un manipulador: 

- Culpabilizar: Los manipuladores suelen responsabilizar a los demás de lo que les sucede o ha sucedido porque no hemos accedido a sus deseos.

Esto sucede porque parten de la base de que es responsabilidad de los demás resolver sus problemas, y, sin darnos cuenta, acabamos por creerlo nosotros también, y resolviéndolos. 

- Amenazas: Si no cumplimos sus deseos o expectativas, es habitual que nos amenacen con las consecuencias que sufriremos de no hacerlo. 

- Victimización: Es habitual que se hagan la víctima de la situación que ellos mismos crean. De este modo, hacen creer al otro que es el responsable de la misma y que ellos sufren resignadamente las consecuencias, generando así en el otro mayor sentimiento de culpa. 

- Críticas: Se da sobre todo en el entorno de trabajo o en grupos de amigos. Esta crítica pueden hacerla delante de nosotros, para avergonzarnos, o por detrás, para devaluarnos a los ojos de los demás. Es una estrategia para separarnos del grupo y una medida de presión. 

Es importante que en todo momento observemos cómo nos sentimos al relacionarnos con los demás. Si al tratar con otra persona sentimos miedo, vergüenza o nos sentimos culpables u obligados a ayudarles, seguramente nos encontraremos en presencia de un manipulador.

¿ DE DONDE VENÍA YO CUANDO TÚ ME ENCONTRASTE?




¿De donde venía yo cuando tú me encontraste?

-Preguntó el niño a su madre.

Ella llorando y riendo le respondió apretándole contra su pecho:

- Estabas escondido en mi corazón, como un anhelo, amor mío. Estabas en las muñecas de los juegos de mi infancia, y cuando, cada mañana, formaba yo la imagen de mi Dios con barro, a ti te hacía y te deshacía; estabas en el altar, con el Dios del hogar nuestro, y al adorarlo a El, te adoraba a ti; estabas en todas mis esperanzas, y en todos mis cariños.

Has vivido en mi vida y en la vida de mi madre, tu fuiste creado siglo tras siglo, en el seno del espíritu inmortal que rige nuestra casa.

Cuando mi corazón adolescente abría sus hojas, flotabas tú, igual que una fragancia, a su alrededor; tu tierna suavidad florecía luego en mi cuerpo joven como antes de salir el sol la luz en el Oriente.

Primer amor del cielo, hermano de la luz del alba, bajaste al mundo en el río de la vida y al fin te paraste en mi corazón...

Qué misterioso temor me sobrecoge al mirarte a ti, hijo que siendo de todos, te has hecho mío,

¡Y qué miedo de perderte!

¡Así, bien apretado contra mi pecho! ¡Ay!

¿Qué poder mágico ha enredado el tesoro del mundo, a estos mis débiles brazos?


R. Tagore

¿QUÉ SON LAS VISUALIZACIONES?




Las visualizaciones son imaginar, sentir o describir algo
que te gustaría crear. Las visualizaciones crean
un “paisaje interno”, este produce cambios en el exterior.
Muchas personas dicen que no pueden visualizar, aun así,
pueden describir sus baños y cocinas.
Esa es una forma de visualización.
Cuando de alguna manera podemos imaginar o sentir
lo que deseamos, entonces estamos visualizando.
Es así de simple.


La parte de sentir es en realidad más importante
que la de “ver” la nueva realidad,
porque el universo responde a los sentimientos que envías.


La visualización puede neutralizar el pasado y crear futuro.


Para usar la visualización para crear algo,
Primero decide exactamente que es lo que deseas crear.
Entonces concentrándonos en incrementar la prosperidad,
podría ser una relación, algún cambio de personalidad,
mejorar la salud, etc.


Segundo, crea la imagen mental o un sentimiento de ella
que encarne lo que estas creando,
tal como una imagen del océano como tu fuente de abundancia.


Tercero, concéntrate ligeramente en
la imagen o sentimiento durante los momentos
de meditación tanto como durante el día.
Finalmente, usa afirmaciones positivas
para darle a tu objetivo energía positiva adicional.



Louise L. Hay